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Mi Tia

Publicado en por wilfredo ferreira

De chico me encantaba Cristina, la novia de mi tio Miguel.No perdia momento de estar cerca de ella y besarla inocentemente cosa que nunca rechazo. Luego se casaron, tuvieron a mis primas y siguieron una vida normal. Un buen dia se fueron a vivir a otro pais y pasaron anos sin que nos vieramos. En casa quedaron fotografias y recuerdos que pertenecian a ellos y yo ya un poco mas grande disfrutaba masturbandome con las fotos en que Cristina aparecia en traje de bano.<br />
Anos despues yo segui su mismo camino y llegue al mismo lugar donde ellos vivian, ya casado y con una hija yo tambien. Mis primas se habian hecho mujeres y mi tia se mantenia muy bien a pesar de los anos.<br />
Fue muy normal que nos acercaramos y de nuevo yo no perdia tiempo y como en mi infancia, cada vez que tenia oportunidad la besaba y la abrazaba y siempre que estabamos solos lo hacia de la forma mas provocativa posible, con la esperanza de que algo pasara. Pero tenia miedo y aunque la deseaba pense que ella nunca haria nada.<br />
Tonto yo. Al paso del tiempo llegaron a mi rumores de que le era infiel al tio un amigo de este y sin querelo la oportunidad toco a mi puerta.<br />
Un dia al llegar a su casa note algo raro y me di la vuelta por el jardin en vez de tocar la puerta. A travez de una de las ventanas vi la erotica escena de Cristina en los brazos de aquel que yo no conocia. El la besaba en la boca y ella se entregaba sin pudor. Desde donde estaba no me hacia visible para ellos y pude disfrutar como el hombre le abria la blusa y dejaba al descubierto un par de tetas hermosas, no grandes, pero bien formadas sin que pareciera que habian amamantado a tres hijas. El hombre se deleitaba chupando aquellos pezones y ella solo movia su cabeza de placer. No los oia, pero adivinaba sus gemidos. Los veia entremezclar sus lenguas al besarse. El saco su polla y ella se arrodillo a mamar como toda una consagrada. Alli mismo no me contuve y me masturbe como un colegial. Luego regrese a mi auto y espere. Al rato salio el hombre, que reconozco era mas joven y apuesto que el cornudo de mi tio.<br />
No espere mas y toque entonces a la puerta. Abrio Cristina aun con la blusa sin abrochar completamente. Pude ver su cara aun con ese rubor sabroso de mujer caliente, con su respiracion agitada y las fosas nasales con la dilatacion propia del deseo.<br />
Aparentando no haber visto nada entre y la bese lo mas cerca de la boca que pude agarrandola con una mano por la cintura y con la otra sujetando su cara. Ella se dejo besar y me devolvio el beso como siempre lo hacia. No la solte y comenzamos a caminar yo abrazando su cintura. Luego tome sus manos y se las bese, cosa que no habia hecho nunca y la hizo preguntar por que lo hacia. Le dije que pense que le gustaria y solo sonrio.<br />
No habia duda que el desconocido me la habia dejado caliente y yo no queria soltar la presa que estaba alli frente a mi. Era ahora o nunca.<br />
Comence a decirle lo bien que se veia y en broma le dije que no creia que el tio Miguel pudiera con semajante mujer. Ella solo reia y yo que nunca habia dejado de abrazar su cintura cada vez la atraia mas hacia mi si rechazo aparente. Mi polla ya estaba rompiendo mis pantalones y ella se dio cuenta. <br />
Ella que se habia quedado caliente y yo que estaba al reventar. La combinacion fue demasiado para ambos. No aguante mas y al fin me decidi a cerrar el abrazo y dirigirme a su boca. Toque sus labios con los mios y no me rechazo. De un timido roce a timido beso de labios y de ahi senti que se entreabria su boca. Nuestras lenguas se enredaron y ya no hubo paz.<br />
Ella es una mujer de mediana estatura, piernas torneadas y muslos bien formados. Su boca de labios llenos, coronada por un par de ojos cafes intensos y vivarachos. Aquellos labios que tanto deseaba me besaban ahora a mi como un premio a mis infantiles deseos. Me besaban con un desborde de lengua y saliba que me hacia apretarla mas y mas contra mi.<br />
La sente arriba de mi en un sofa y sus muslos quedaron separados a mis costados. No dejabamos de besarnos en la boca y entre beso y beso nos deciamos miles de cosas que encendian nuestra pasion. Le decia como la deseaba desde nino y ella me decia que yo le habia gustado desde que habia llegado. Ahora era yo el que chupaba aquellas tetas que reventaban de placer. Cuando quise empezar a desnudarla me dijo que alli no. Me llevo entonces a la habitacion de mi prima menor que daba a la calle y desde donde se podia ver si alguien entraba en la casa. Alli fue ella la que empezo a desnudarse y yo no espere tampoco. Ya estaba desnuda frente a mi y aun mi pantalon estaba a medio quitar. Su cuerpo era delicioso y aun una incipiente barriguita producto de sus tres embarazos la hacian lucir hermosa. Al terminar de bajar mi pantalon mi polla reventaba los calzoncillos y ella se abalalanzo a terminar mi desnudez. Lo que senti al verla abrir aquella boca grande y comenzar a tragarse mi glande y llegar hasta mi tronco fue indecible. Nos tiramos en la cama y yo fui a buscar su entrepierna. Mi cara se aplastaba contra aquellos muslos blancos y tensos y cuando mi lengua llego a su clitoris estaba mojada como una colegiala. No pare de chupar, mordisquear, besar y mamar aquello que sobresalia por entre una abundante cantidad de bello pubico hasta que senti que un orgasmo como un terremoto la sacudio de pies a cabeza. Para ese entonces ya naturalmente habiamos tomado la posicion de 69 y ella queria tragarse mi polla y hasta mis testiculos.<br />
No perdi tiempo y la coloque debajo de mi. Sus piernas se abrieron nuevamente y no me costo nada penetrarla con lo mojada que estaba. Cuando me sintio dentro de ella me abrazo de tal forma que casi no me dejaba mover y busco mi boca en un beso sin fin. Comenzamos a movernos hasta hacer estremecer la cama.Ella volvio a tener otro orgasmo y ya fue demasiado para mi. La llene de mi leche sin ningun reparo y ella se moria de placer. Luego al sacarsela abrio su boca de nuevo y limpio mi glande con su lengua avida.<br />
Lo que siguio fue una escena de ternura increible. No me la imaginaba asi y me llego bien adentro. Termino sollozando y pidiendome perdon. Me confeso que el tio desde hacia mucho tiempo ya no la satisfacia y que se habia vuelto impotente. Ella tenia solo 45 anos y se sentia mujer a plenitud. No habia dudas de que merecia que alguien la amara con intensidad. <br />
Dias despues hablamos por telefono y le dije que queria seguir viendola. Nos sinceramos y ella acepto que tenia un amante. Yo le pedi que lo dejara para ser el unico y ella acepto. Tuvo algunos reparos por mi esposa, pero luego de otro encuentro aquellos prejuicios quedaron a un lado.<br />
Ahora soy yo quien le hace el amor al menos una vez por semana. El deseo de toda una vida se me cumplio.

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